Un umbral que no limita….sino que invita a avanzar hacia un horizonte abierto, donde la luz cálida sostiene la libertad sin exigir forma. Esa luz, que brilla como un pulso que acompaña el movimiento interior, mientras las sombras esbeltas se alargan a su lado, recordando que incluso lo oscuro puede ser compañero.
Cruzar este umbral, es salir de tu propio cuerpo sin perderte, convivir con tus luces y tus sombras, dejar que ambas hablen.
Aquí, crecer es un acto natural, brillar es una consecuencia, llorar es una explosión, bailar es una lengua secreta, vivir es una vibración completa, amar es el todo.
Umbral dorado es una invitación a Ser.
100x100cm
Técnica: acrílico con texturas y pan de oro